El barrio neoyorquino conocido como
East Village experimentó incendios y destrucción masiva durante los años 60 y
70. Tanto que el área llegó a compararse con Dresden (Alemania) después de la
II Guerra Mundial. Los escombros de los edificios desmoronados se apilaban en
montañas y se acumulaba la basura. Se abandonaban los coches, corrían las
ratas, la drogadicción alcanzó proporciones epidémicas. La droga y el crimen
hicieron que el barrio fuera peligroso, y pocas áreas lo eran más que la parte
al Este de la Avenida B.
Normand Valle se mudó a la Calle
Siete entre las avenidas C y D. Desde su ventana veía todos esos solares
deprimidos y decidió hacer algo con ellos. En 1981, Valle, un ex marine, y su
amigo Reynaldo Arenas, comenzaron a deshacer ese desastre cascoquete por
cascoquete, sacando la basura bolsa a bolsa. Así es como nació El Oasis Verde y
El Jardín de las Esculturas de Gilbert.
Desde el principio la misión de ese
jardín hermano fue proporcionar un santuario seguro para todo el mundo,
especialmente para los niños que vivían en ese ambien tan inhóspito. El señor
Arenas estaba particularmente interesado en el teatro, así que abundaron los
actos teatrales. Se escribían y ponían en escena obras para niños. La primera
generación de poetas neorriqueños leía poesía y tocaba música. La muy conocida
ceremonia de Liberar la Mariposa se empezó a llevar a cabo durante el concurso
de todos los jardines Los Rituales de la Primavera, hasta que
desafortunadamente desapareció en 2006.
Sabemos que este espacio es un
tesoro que ha cambiado vidas. Aunque ni el señor Valle ni el señor Arena sigan
viviendo entre nosotros, su visión prospera y su regalo, que ha llegado a
incontables residentes del barrio y visitantes, sigue difundiéndose.
Por favor, contacte con nosotros
para ayudarnos.